Tú envías. Nada sale solo. Así de simple es el trato.

Este es el recorrido completo, sin misterio: desde el primer día hasta el cierre de cada semana.

Tres piedras alineadas con luz cálida: las tres instrucciones que NOOR propone cada mañana
Día 1

Una conversación, no una configuración.

Tu primer día no tiene formularios ni tutoriales. Tiene una conversación con NOOR: qué vendes, a quién, cómo cobras, cuánto puedes atender por semana. Hablas de tu negocio como se lo contarías a alguien de confianza — y con eso, NOOR arma tu sistema.

Si tu oferta está enredada («vendo de todo un poco»), NOOR te ayuda a ordenarla primero. Porque un mensaje construido sobre una oferta vaga no vende.

El contraste

Hoy cargas el negocio solo. NOOR lo sostiene contigo.

Una mano sosteniendo una piedra: el peso de llevar el negocio entero en la cabeza
El peso

Todo vive en tu cabeza: a quién responder, qué se enfría, quién debería volver. Una piedra que cargas cada día.

Una mano abierta sosteniendo una luz de bruma: NOOR toma el peso y lo vuelve claridad
La luz

NOOR toma ese peso: lo ordena y te lo devuelve en tres pasos claros. Tú solo decides.

Cada mañana

Tres instrucciones. Máximo.

Abres tu consola desde el teléfono y te espera la vista «Hoy»: hasta tres instrucciones, elegidas por NOOR entre todo lo que pasa en tu negocio. No las cuarenta cosas — las tres que importan hoy.

Buenos días, RosaMartes · 7:02
NOOR ordenó tu día. Tres cosas hoy.
1
Karina lleva 3 días sin responder tu cotización de la boda. El mensaje está listo.
Revisar y enviar →
2
Te quedan argollas para 30 llaveros — y tienes 80 cotizados este mes.
Ver detalle →
3
Al colegio San José le llega temporada de graduación.
Preparar mensaje →
NOOR guía, ordena y propone. Tú decides y apruebas.

El candado que no se abre: en VIIInoor tú mantienes siempre el control. Lo que exige tu criterio pasa por tus ojos y tu dedo.

Durante el día

Le cuentas a NOOR en segundos.

¿Llegó un pedido? ¿Karina respondió? Se lo cuentas a NOOR como le escribirías a un socio: «Karina confirmó los 50». Y para lo cotidiano, un solo toque: Respondió · Nada aún · Cerró · No va.

Sin llenar fichas. La memoria de tu negocio se construye mientras vives tu día — no en una sesión de «meter datos» que nunca llega.

Siempre

Los Vigías revisan lo que se te puede escapar.

El Vigía de prospectos detecta al interesado que se enfría: pidió precio, pasaron tres días, silencio — y te lo trae con el mensaje de retome listo. El Vigía de recurrentes detecta al cliente que ya debería volver — y te propone el mensaje de regreso antes de que se lo proponga otro.

Tú no vigilas nada. Por eso se llaman Vigías.

Cada domingo

La semana, en limpio.

El domingo, NOOR te entrega el cierre semanal: qué se movió, qué se cerró, qué quedó pendiente y — lo más valioso — el foco propuesto para el lunes. Empiezas cada semana sabiendo, no adivinando.

Quiero que mi WhatsApp trabaje ordenado →